Paquita Suárez Coalla (Grullos, Candamu 1965) es escritora, traductora y profesora de lengua española y literatura. Escribe en castellano y asturiano y hoy en día vive en Estados Unidos, donde ejerce como docente en la Universidad de Nueva York. Tiene en su haber importantes obras entre las que destacan ‘La mio vida ye una novela’ (2001), ‘Pa nun escaeceme’ (2003) y ‘El día que nos llevaron al cine’ (2007). Ganó el premio María Josefa Canellada de literatura infantil con el libro «Camín de lletres: d’Asturies a Nueva York» (2012).

Un lugar para perderse un fin de semana…

Desde que vivo en Nueva York, acabo siempre perdiéndome en Grullos y, como soy bastante literal, diría que es solo en Grullos donde me quiero perder. Soy muy nostálgica, de las que les gusta volver a los sitios pegados al corazón. Pero tampoco me importaría pasarme un fin de semana, y en realidad más de uno, en Cadavéu.

Un lugar para vivir…

Uviéu, aunque me tocó vivir en Nueva York y me gusta bastante mi barrio: Washington Heights, conocido por los latinos como L’Altu Manhattan, ese sitio resguardado al norte de la isla que no aparece nunca en los mapas turísticos de Manhattan ni en las crónicas oficiales de la ciudad. Un rincón al lado del Hudson, donde encuentras el paisaje más bonito del otoño, donde oyes hablar dominicano y tocar bachata y donde venden el mejor sancocho y las mejores pupusas.

Un plato…

Pote asturiano con oreja o guisantes con jamón y huevos cocidos, así con caldito. Soy mucho de cuchara.

Un postre…

Frixuelos, de los que hace mi madre. Yo sigo la receta pero no me salen… no sé si es por culpa de la harina, los huevos, la leche… Hace poco mi hija Jacinta le preguntó a la chef iraní Samin Nosrat por qué podría pasar y la conclusión a la que llegó fue que los huevos de las gallinas de corral tienen un contenido graso que les falta a los que se compran en Estados Unidos… aunque sean ecológicos. Así que la recomendación de Samin fue que echáramos una yema más a la masa por huevo. Todavía no lo probé, pero acabo de llegar d’Asturies y vengo aún con el sabor de los frixuelos de Pili.

Una playa para pasar el día…

La playa del Garruncho, en San Esteban de Bocamar. La verdad es que no hay playa que me guste como esta.

Un pueblín que no podemos dejar de ver…

San Miguel, en Payares.

Un chigre para tomar unos culinos…

La Industrial, en la calle Palmira Villa, en Uviéu, pero la verdad es que la sidra yo la tomo en la huerta de mi padre y mi madre, junto al hórreo y debajo de un manzano. Sidra casera. Parece un poquitín de postal toda esta historia, pero así es de momento… por suerte. Y que me dure muchos años.

Un parque natural para visitar…

No sé si parque… pero una de las vistas más espectaculares d’Asturies: esa parte del concejo de Candamu a la vera del Nalón que se ve desde la Cueva de la Peña de San Román.

Una fiesta a la que no faltar…

Yo falto a todas las fiestas. Me gustaría volver a la fiesta de La Fresa de Grullos para encontrarme con gente conocida y disfrutar de esos días suaves de luz de principios del verano asturiano. Hace 27 años que no voy.

Un museo para recomendar…

El Museo de Historia Natural de Nueva York, donde pasaron todos los fines de semana mis niñas. Más asturiano… imposible.

Un momento de la historia d’Asturies que te gustaría vivir…

El día que se haga oficial nuestra lengua.

Un baile para pasarlo bien…

Las rancheras… pero ya quisiera yo poder bailar lo que fuera. El que baila lo pasa bien con lo que le toquen. Y lo que me toca a mí es sentarme muerta de envidia a ver a los demás cómo bailan.

Una palabra en asturiano que te guste…

Cascoxu.

Una tradición que no se puede perder…

Las fiestas de prau con sus orquestinas de siempre tocando la música que se tiene que tocar: pasodobles, rancheras, sones del Caribe y muñeiras para el final. Y la banda de gaitas para el intermedio. Pero eso habría que recuperarlo porque me parece que ya se perdió. No hay cosa más pesada que ir a una fiesta de prau y pensar que llegaste a la discoteca, y tener que ponerte a dar gritos para hablar mientras te atragantas comiendo el bollu preñáu y tomas un culín de sidra y ves a los pobres de la orquesta desgañitándose para que alguien baile lo que no se puede bailar.

Una expresión en asturiano que te guste…

Al platu vendrás, arbeyu.

Concejo
Candamo · Lena · Oviedo
Sección
Personalidades
Fecha