Una de las celebraciones tradicionales del otoño y que se lleva realizando en los pueblos asturianos desde hace muchos siglos es la esfoyaza. Aunque en nuestros días sea una actividad casi testimonial, cuando el maíz era uno de los principales alimentos de los asturianos, se podía ver en todos los lugares a las personas trabajando en comunidad. Este trabajo, además de suponer una labor importante para el sustento de las familias, era un motivo de encuentro, ya que tras finalizar la tarea todos se reunían para celebrar el fin del trabajo con festejos y diversos juegos.

Esta actividad tiene dos pasos, que son los siguientes:

  •  Deshojar las mazorcas. Se eliminaban casi todas las hojas, excepto dos o tres. Esas hojas serían utilizadas posteriormente con una finalidad muy importante.
  • Realizar riestras. Con las hojas que no se han eliminado, se trata de hacer una coleta con varias mazorcas. Estas riestras son las que se cuelgan en los hórreos o paneras a secar.

Y tu, ¿has trabajado alguna vez en alguna esfoyaza?