Cuando el viajero entra en el concejo de Coaña desde Navia, a pesar de encontrarse a solo 158 km de la capital de Asturias, enseguida descubre un hermoso paraíso de costa y montaña, lleno de tesoros naturales, artísticos, históricos y, sobre todo, humanos.
Los habitantes del concejo se muestran siempre cercanos con quien llega por las carreteras de Coaña y le descubren la cultura popular, la gastronomía y la idiosincrasia del lugar. Su amabilidad hace que, sin saber cómo, puedas acabar tomando un caldo de pote, o probando el chorizo «hecho en casa» que te ofrece un hombre mientras apoya las madreñas en la puerta de casa, siempre abierta al viajero.
Siguiendo los recovecos del concejo, el castro de Coaña, que los locales llaman Castellón, aparece discreto, con una apacibilidad que maravilla y tranquiliza al mismo tiempo. El castro nos recuerda que allí, hace más de dos mil años, ya habitaba la zona una comunidad organizada, sofisticado en su momento. Merece la pena ver en este punto la cámara en falsa bóveda y las canalizaciones de las calles que se mantienen en el conjunto, muestra de esta sofisticación primitiva. Y para quien se quede con ganas de más castro, el concejo ofrece otro conjunto de gran valor histórico, el castro de Mouguías, que llama la atención al conocedor de este tipo de asentamientos, por estar en una zona llana de la costa y por ello, rodeado de muralla y con tres fosos excavados en la piedra, asentado en el lugar desde hace también más de dos mil años.
Este paraíso verde que es Coaña consigue reunir, en poco más de 65 km², una gran cantidad de elementos por los que merece la pena recorrer muchos kilómetros que nos van alejando cada vez más del ruido y las prisas para llevarnos a pueblecitos especiales y tan distintos entre ellos, como Porto, junto al río, y Orbeve, colgado en la ladera de un monte.
Si se tiene más tiempo para la visita es conveniente acercarse a ver la Estela discoidea, un bloque de granito de una sola pieza que proviene de las tribus prerromanas y que llegó a cristianizarse como A Pedra da Nosa Señora.
Tres joyas arquitectónicas destacan en Coaña: Santa María de Cartavio, una iglesia que no conserva nada de su primitiva construcción datada en el año 976, salvo una ventana en forma circular, una auténtica reliquia arquitectónica. El palacete de Mouguías, un edificio del siglo XVIII con estructura en forma de U que fue propiedad de la poderosa familia Cienfuegos-Jovellanos, marqueses de Mouguías en la Asturias de sus años. Su fachada es sobria, pero la construcción es elegante e incluye capilla y una finca rodeada por un hermoso muro de piedra. Junto a estos dos, la Quinta Jardón, un edificio de estilo ecléctico promovido en su día por una familia de importantes posesiones en la zona.


