En el Parque Nacional de los Picos de Europa, y dentro del concejo de Cangas de Onís, nos encontramos con esta joya de la naturaleza asturiana, los Lagos de Covadonga, también conocidos en la zona como los Lagos de Enol.
Estas lagunas glaciares están formadas por los lagos Enol, Ercina y uno más pequeño y temporal, denominado lago Bricial. Estas lagunas se encuentran en lo que se denomina morrena glaciar, que con el paso de los años, y el deshielo, formó distintas lenguas glaciares, dando origen a los lagos que hoy conocemos.
Un detalle llamativo de estos lagos son las vacas y ovejas que suele haber. Es muy fácil encontrarse rodeado de estos animales pastando en el terreno.
Aunque son estanques de agua muy parecidos, cada uno tiene características que los hacen distintos y especiales, y cualquiera de ellos puede dejarte asombrado durante horas.
El lago Enol
Es el más grande de las tres lagunas, y el primero que encuentras cuando subes al Parque de Covadonga. Se nutre con el agua de los arroyos de la comarca y de los manantiales que brotan en su lecho. Tiene un característico color verde esmeralda, que hace las delicias de los turistas. Se encuentra a unos 1.070 metros de altitud, en la parte del macizo occidental o Corrión. Tiene hasta 25 metros de profundidad y unas medidas de unos 750 metros de largo por 400 metros de ancho, de forma irregular.
El lago Ercina
Se encuentra unos metros por encima del Lago Enol, a 1.108 metros. A diferencia del Enol, este lago es poco profundo, llegando a congelarse en la época más fría del año. Tiene una profundidad máxima de 3 metros.
El lago Bricial
Conocido como el tercer lago, solo tiene agua en los momentos del deshielo, alimentado por una cascada muy impresionante, y puede llegar a tener dos metros de profundidad.
Covadonga
No podemos marcharnos de la zona sin visitar Covadonga y La Santa Cueva. Este es un espacio lleno de historia y de creencias, que se remontan milenios atrás. En el centro de todo ello está la cueva de la Virgen de Covadonga, conocida en toda Asturias y en Cantabria, donde también la veneran, como La Santina.
Aunque bastante desconocida, la historia de Covadonga previa al enfrentamiento bélico que le dio fama aparece impregnada de tradiciones unidas a las creencias de los ástures y a su cristianización. No sería extraño que el covarón mariano actual fuera en un principio un lugar sagrado para varias divinidades naturales, especialmente deidades fluviales femeninas como Deva —la diosa madre—, que da nombre al río que nace al pie de la cueva. Es probable que en la época de Pelayo fuera ya un lugar cristianizado como un templo rupestre dedicado a la Virgen.
El de Pelayo fue un liderazgo indiscutible. A pesar de la dificultad para encontrar fuentes documentales de aquel tiempo, todo apunta a que era un personaje carismático y valiente, que fue capaz de encarar el desafío que tuvo que asumir en el año 718, cuando se produce el levantamiento de los ástures que lo van a elegir como jefe. Después vendría la batalla de Covadonga y el triunfo sobre el ejército musulmán de Alkama, gestándose de esta manera el Reino de Asturias. Se escribía así el primer capítulo de una nueva etapa en la Historia europea y este lugar, Covadonga, iba a ser el epicentro.
Hoy es posible recorrer el camino que en su huida siguieron los moros vencidos por Pelayo, confiando su fuga a la protección de los Picos de Europa. Es la llamada «Ruta de la Reconquista», perfecta para los amantes de la montaña.
¿Cómo llegar?
El horario de acceso para los vehículos particulares en temporada alta (de abril a diciembre) es por la mañana, antes de las 10 horas, y por la tarde a partir de las 19 horas.


