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Reportaje Actualidad

La tradición de los Sidros y les Comedies siguió pese a la pandemia y al frío

El Domingu de Sidros y Comedies de Valdesoto se celebró sin público por la pandemia y el temporal, pero la mascarada de invierno, declarada BIC en 2019, siguió adelante emitida por TPA.

El Domingu de Sidros y Comedies se celebra el primer domingo después de la festividad de Reyes en la parroquia de Valdesoto, en el concejo de Siero. Este año la pandemia de covid19 y el frío por el temporal dificultaban la posibilidad de celebrarlo con público, pero la tradición siguió adelante emitiéndose en TPA.

La de los sidros es una de las primeras mascaradas de invierno del norte de la península. Estas manifestaciones culturales se celebran en un periodo comprendido entre la Navidad y el Antroxu.

El origen de esta tradición pagana se pierde en la noche de los tiempos. Los Sidros también reciben el nombre de «guirriu». Sobre el origen del nombre hay varias teorías. Según Constantino Cabal, uno de los mayores estudiosos de la cultura y el folclore d’Asturies, la palabra «guirriu» procede del latín guerrire (saltar de gozo, retozar). El folclorista y literato en lengua asturiana Fausto Vigil decía que su procedencia era del euskera oguerria, que significa Navidad. Para la palabra «sidru» se busca una salida fácil, y hay quien dice que se llaman así por su relación con la sidra.

El sidru procede, según la teoría del historiador ovetense Juan Uría Ríu, de los ritos de los pueblos primitivos, «donde los miembros del clan buscaban bien la protección del animal totémico, disfrazándose con sus pieles, o la fecundidad de las personas». Así lo reflejan Rosa María Villa, Javier Díaz y Gregorio Fonseca en su estudio sobre las costumbres y tradiciones de Siero publicado en «El libro de Siero». Estos autores, que participan parcialmente de la teoría de Uría Ríu, consideran a los sidros «como antiquísimas máscaras totémicas, emparentables o reencarnables en otras que se usaban en los ritos griegos y romanos de Fauno y Silvano y del Busgosu».

Y añaden: «tenemos que considerarlos como símbolos de antiguos ritos parateatrales que se celebran para festejar el paso del invierno a la primavera». Y así, desde hace milenios, llegaron a nuestros días.

Los Sidros de Valdesoto, con su máscara de piel de oveja rematada en un rabo de zorro

Los Sidros -suelen ser cuatro- son los personajes que más llaman la atención de los Sidros y Comedies. Visten de blanco, con polainas de cuero y una faja roja. Llevan una máscara de piel de oveja en forma de cucurucho que termina con un rabo de zorro.

En la cintura llevan un cinturón con cencerros o llueques que sirven para avisar de la llegada de la comedia. Por último, llevan unas varas de avellano en las que se apoyan para dar saltos. Se dice que el mejor sidru es el que más salta.

Los Sidros con el cinturón de llueques que avisa de la llegada de la comedia

La comedia es una pequeña representación teatral que trata distintos temas de actualidad del pueblo, d’Asturies o del resto del mundo. Las representaciones suelen hacerse en el Campu de la Ilesia, al terminar la misa, aunque este año tuvieron que hacerse bajo techo y sin público.

Los personajes por los que está formada son: el viejo y la vieja, dos damas, dos galanes, dos tontos, el ciego y el criado y el pecado.

Dentro de les comedies se distinguen varias épocas. De la primera se desconoce su comienzo, pero hay constancia de que llega hasta finales del siglo XIX. En ella representan obras de autores anónimos, de carácter popular y tradicional, y transmitidas oralmente de padres a hijos, de generación en generación.

En la segunda época -desde finales del siglo XIX hasta 1936- se representaron obras de autor, principalmente de José Noval «Siero», con unos personajes que pueden considerarse fijos y unas representaciones con planteamientos parecidos. La llegada de la Guerra Civil y la posterior prohibición de los carnavales fueron los culpables de la desaparición de estas manifestaciones culturales.

La tercera época, que empieza a mediados de los años cincuenta del siglo pasado y llega hasta 1991, fueron varios intentos de distintos autores como Luís Rodríguez «Asaura» o Nieves Noval, que pretendieron su recuperación en distintos períodos, pero siempre con un éxito relativo porque se extendían en cortos espacios de tiempo. La Iglesia tuvo gran importancia para la recuperación de la tradición, gracias al cura de la parroquia d’Areñes que pidió a Luís Rodríguez «Asaura», gran conocedor de los restos de les Comedies, que realizara una comedia para representarla en fechas próximas a la Navidad. De esta forma, una vez más se recuperaba por pocos años esta tradición. Después un grupo de jóvenes de La Rasa propusieron recuperarla de nuevo y para ello contaron con la colaboración inestimable, una vez más, de «Asaura», que durante varios años fue el nexo de unión para que no se perdiera la Fiesta.

Representación de la comedia en el Domingu de Sidros y Comedies de Valdesoto

En aquella época, los sidros de más renombre en Siero eran los d’Areñes y La Rasa (Carbayín) y Valdesoto. Sabemos que estos grupos representaron sus comedies en Feleches, Bimenes, La Pola, etc., llegando incluso hasta Lada, Barro, Tiuya, La Güeria Carrocera, Bimenes o Vega (Sariegu).

En la actualidad, les comedies están escritas por el autor y director de teatro costumbrista José Ramón Oliva. Aun así, la tradición de los Sidros y les Comedies apunta a mantenerse viva en el tiempo gracias a los escolares de Fayes, que en los últimos años están representando las comedies de Manuel Pergentino Martínez.

En Valdesoto se juntan cada Domingu de Sidros y Comedies más de un centenar de personas para ver esta mascarada recuperada en el año 2004.

En 2019 se declaró a los Sidros y Comedies Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial. Pablo Canal, de la Asociación «El Cencerru», que organiza estas celebraciones, explicó entonces: «La tradición de Sidros y Comedies es una manifestación cultural que aparece y desaparece con demasiada frecuencia. El reconocimiento de BIC supone un nivel de protección que, si por desgracia volvieran a desaparecer (que seguro que no va a pasar), estaría cubierto. Además hay que tener en cuenta que este es el primer paso para las mascaradas en el país».

«Pensamos que es bueno, no solo para nuestra tradición, sino también para el resto de mascaradas, que podrán solicitar el BIC y tendrán el camino empezado. Además, va a servir de revulsivo y seguro que otras muchas mascaradas que están dormidas en Asturies van a volver a ver la luz».

Fotos: El Cencerru