Mi abuela Laura no es asturiana de nacimiento. Pero si le preguntáis, os va a decir, con su peculiar acento, que ella es asturiana. Y no hay más discusión. Aunque sé bien que le gusta muchísimo cuando le hablo en portugués y la llamo avó.

Como tantas otras mujeres de su generación no tuvo una vida fácil. Nació en Lagoaça, un pueblo del distrito de Bragança, en Portugal. Hija de Cándida y Julio, es la cuarta de siete hermanos (y de algunos más que murieron muy pequeños o incluso antes de nacer) y desde bien niña empezó a trabajar de interna cuidando a los hijos de una familia pudiente.

Luego trabajó en la Central Hidroeléctrica de Bemposta, donde también trabajaban su madre y su padre. Allí conoció a mi abuelo Manuel y poco después, teniendo ella diecinueve años, se casaron.

Enseguida tuvieron a mi madre y a mi tía María, y mi abuelo, en busca de un futuro mejor, emigró para trabajar en la mina. Ella, con solo veintidós años y dos niñas pequeñas, decidió seguir sus pasos y vino a Asturies con el apoyo de mi bisabuela.

Cuando llegó lo pasó muy mal por el idioma y por tener lejos a su familia, con la que estaba muy unida, y a la que no pudieron visitar hasta que no tuvieron coche. Mi madre aún se acuerda del primer viaje que hicieron, cuando le prestaron a mi abuelo un Seat 600.

Retrato de Laura, la abuela de la autora

Desde ese momento empezaron a ir a visitarlos todos los años en Navidad, en Semana Santa y en verano. Aunque solo unos años después se llevó otro golpe al perder a su padre y a su madre con apenas unos días de diferencia.

Trabajó dentro y fuera de casa. Pues, además de criar cuatro hijos bregando con enfermedades y con todo lo que bregaban las mujeres de la época, trabajó limpiando y vendiendo pan por los pueblos.

Pero todo lo padecido nunca nubló su carácter alegre, generoso y lleno de energía. En casa de mi abuela siempre hubo y hay sitio para las vecinas o para cualquiera que necesitara ayuda.

Mi abuelita Lala (que así es como yo la llamo) es pequeñita de estatura pero su historia y su valor son bien grandes. No es asturiana de nacimiento, no. Pero su vida es la de muchas mujeres de las cuencas y este es mi pequeño homenaje a ella y a todas las mujeres como ella.