Este premio, organizado por la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo a través de la Dirección General de Política Llingüística, tiene dos fases. En la primera, el jurado, presidido por el director general de Política Llingüística, Antón García, e integrado por los músicos Alicia Álvarez, Pablo Moro y Naomi Suárez, la periodista y escritora Aitana Castaño, y la filóloga y profesora Mercedes Ruisánchez, eligió en septiembre de entre las canciones presentadas aquellas que pasaban a la final, que fueron: «Rambalín», de Rodrigo Cuevas, «La mesma revolución», de Silvia Quesada, «Cantar pa durmir un ninín», de Mapi Quintana, y «L’espeyu», de Slum Suit.

Los finalistas debían defender en una Gala Final sus canciones, que iba a celebrarse el 13 de noviembre en el Teatro Fantasio de Navia y que retransmitiría la RTPA, contando también con la participación de Lafu y Rebeca, ganadores de la anterior edición del Premio. La pandemia impidió estos planes, quedando reducida la gala a la grabación para la RTPA, sin público, con las más estrictas medidas de seguridad e higiene.

Una vez celebrada la gala, presentada por Norma Méndez (que se expresó en gallego-asturiano) y Fernando Valle Roso (en asturiano), el jurado decidió premiar «Rambalín», de Rodrigo Cuevas, por unanimidad, llevándose el trofeo y los 6.000 euros de dotación con que cuenta el premio.

«Rambalín» es una habanera dedicada a la figura de Alberto Alonso Blanco, playu y maricón de nacimiento a partes iguales; referente necesario del panorama LGTBI asturiano, olvidado por las nuevas generaciones pero muy popular en la época de los 60-70 en Xixón. Asesinado en el 76, y a día de hoy sin resolver el asesinato, esta canción es una especie de justicia poética para con su figura. Con 2 textos de Fredesvinda «La Tarabica», letra de Rodrigo Cuevas y música de Rodrigo Cuevas y Raül Refree, esta canción intenta darle la eternidad que merece a la figura de Rambal.

Rodrigo Cuevas (Uviéu, 1985) es un fenómeno de las artes escénicas, igual que de la comunicación en el sentido más amplio; y su repercusión, crecimiento y desarrollo profesional sigue en una progresión sostenida y sólida. A lo largo de 2020, este cantante, compositor, multiinstrumentista y agitador folclórico va representando por todo el país su tercer espectáculo escénico Trópico de Covadonga, que se estrenaba en el mes de junio de 2019 y que ya ha recorrido bastantes ciudades de España. Cuevas acaba de lanzar al mundo su nuevo álbum, Manual de cortejo (Aris Música/Altafonte), con producción musical de Raül Refree. El disco está alcanzando las mejores críticas en la prensa especializada y una acogida excelente por parte del público. A Rodrigo Cuevas le gusta rondar a la canción tradicional con el cabaret y el cuplé, y disfruta haciendo conversar a la música electrónica con el humor, la sensualidad y la crítica social, convirtiendo sus espectáculos en una experiencia cultural y sensorial con denominación de origen.

Rambalín

Yera maricón de nacimientu,
una cosa mítica en Xixón,
fíu de Concha la Guapa
yera un ídolu, una ḥuerga
yera la madre que lu parió.

Por los cabarés de Cimavilla,
cantaba feliz por Marifé,
como reina de los playos,
si tal cosa se pasiara
por barriu tan popular
dalguna vegada.

Cimavilla, cuando te pasia Rambal
so cadencia-y marca’l ritmu a la mar.
Cimavilla, paseíto de Rambal,
tiente envidia la Virxe de la Soledá.

Yera l’esplendor del barriu altu
Concha la Guapa salía anunciando: «¡Hoi hai función!»
y el barriu s’alborotaba,
Mari Loli a la guitarra,
los guaḥye emocionaos sujetáben-y el telón

qu’al abrir había una gran pamela,
tres la cual s’escondía Rambal.
La Tarabica-y aplaude,
Caracristo s’escojona
ante tal ostentación de llibertá.

LIibertá, Rambal, Llibertá
habíente llamar,
Llibertá, Rambal, Llibertá
habíente llamar.
Nun hai cosa más valiosa y difícil d’algamar,
con cuchillinos de plata-y la fueron a robar.

Cimavilla, cómo te llora Rambal,
tu cadencia nun-y marca’l ritmu a la mar,
Cimavilla, yá nun te pasia Rambal,
ta contenta la Virxe de la Soledá.

Cimavilla, paseíto de Rambal,
tu cadencia yá nun-y marca’l ritmu a la mar
Cimavilla, cómo te llora Rambal,
tiente envidia la Virxe de la Soledá,
Cimavilla, paseíto de Rambal,
tiente envidia la Virxe de la Soledá.

Rambal, Rambal…

Letra: Rodrigo Cuevas

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Cangas de Onís · Gijón · Lena · Navia · Oviedo
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