En el oriente de Asturias, en la localidad de Llames, en Pría (Llanes), se encuentra uno de los monumentos naturales más impresionantes de Asturias.

La erosión del mar y el agua en la roca caliza creó grietas y chimeneas que conectan el mar con la tierra. Esto hace que en días de fuerte marejada haya un espectáculo natural único: el agua y el aire salen expulsados por estas galerías alcanzando gran altura.

Los mejores meses del año para visitar los bufones de Pría son los de otoño e invierno, ya que la probabilidad de que haya una marejada más fuerte es mayor.

Los bufones se encuentran en un entorno de acantilados e impresionantes paisajes, ideal para pasear a lo largo de la ruta existente que contempla lugares como el Pozo de Las Grullas, las playas de Villanueva o Cuevas del Mar y pueblos como La Pesa o Garaña.

Un lugar mágico que no deja a nadie indiferente y al que Dolores Sánchez Buergo «La Galana» dedicó alguno de sus poemas.

La leyenda del Cuélebre

Un espacio como este, tan distinto, tan especial, tan inexplicable en otros tiempos, no podía dejar de tener leyendas. La más conocida es aquella que cuenta que debajo de los bufones vive desde hace siglos un cuélebre, ese ser mitológico que es una culebra gigante con alas.

Esa culebra, se cuenta, fue un hombre condenado a tal condición por tirar por los acantilados a su propia hija y a su enamorado después de sorprenderlos juntos en actitudes amorosas. Avergonzado por su acción y por su aspecto monstruoso, se metió entre los agujeros de los acantilados viviendo allí eternamente.

Cuando está más entristecido o enfadado, echa el aire y el fuego por la boca creando las columnas de agua que suben y el rugido que generan, que no son otra cosa, según esta leyenda, que sus bramidos desesperados.

Procedencia Este artículo se publicó en la revista ViaxAst 7 (página 34).
Concejo
Llanes
Sección
Escapadas
Fecha