Castrillón orígenes (I)
El asentamiento de las primeras sociedades agrícolas y ganaderas en Asturias tendría que situarse en el momento del despegue de la cultura megalítica, cuando sus realizaciones van a estar presentes en aquellas zonas donde el pastoreo se encontraba más asentado. Van a ser comunes entonces los poblamientos en zonas de media montaña en las que el pasto podía compartirse con zonas cultivables.
Elementos significativos de esta cultura son las construcciones funerarias que con frecuencia aparecen situadas en zonas altas, bien visibles a considerables distancias y en puntos destacados de montes o collados con el fin de acotar rutas o límites territoriales. Va a ser en este contexto en el que quepa suponer un temprano y significativo poblamiento de Laviana que se encuentra confirmado por los agrupamientos tumulares de la Campa Fresneo.
La Robella
Un arreglo parroquial determinó la segregación de La Robella de El Condao y su posterior incorporación a la parroquia de La Pola. La construcción de una vía hasta La Robella reorganizó el territorio y conectó a la población con la capital del concejo, facilitando su vida diaria. Sin embargo, otros servicios básicos tardaron mucho más en llegar, aunque hacia 1906 contaba con una escuela incompleta mixta, pese a que en 1911 aparece citada como una aldea de 25 habitantes.
La Robella formó parte de la parroquia de El Condao hasta 1892. Con una altitud de 630 metros domina el valle de La Cuesta y ocupa una pequeña llanura por debajo del Pico Jerrubil y Campa Cimera. Esta altitud facilitó una especialización ganadera muy cotizada desde el Antiguo Régimen.
L'Aldea, Boroñes y La Xerra
Desde la capilla de La Caridad, y hasta llegar a la Casona de los Menéndez en L’Aldea, pueden recorrerse los pueblos de La Ferrera, Boroñes y La Xerra, disfrutando a lo largo del itinerario de algunos de los paisajes más bonitos del concejo, gracias al precioso y amplio valle que estos conforman.
En Boroñes se sitúa la Capilla de Santa Rita, de la que se tiene conocimiento desde fechas anteriores a la Restauración y que antes estaba dedicada a San Ramón Nonato. La destruyó un incendio en mayo de 1934, junto con las imágenes que custodiaba, y posteriormente fue reedificada. Es un centro religioso de gran atracción en todo el valle del Nalón, y su celebración del mes de mayo tiene mucha fama. Destaca en esta población, además, la conocida como Casa de Bernaldin.
En La Xerra, en la que no se constata la presencia de establecimiento religioso alguno, tenía mucho predicamento la celebración del carnaval, constituyendo su fiesta mayor un antroxu que duraba diez días y que se conocía como la fiesta del pecado. En L’Aldea destaca, junto al conjunto palaciego al que ya se hizo referencia, El Corón, que posiblemente fuera un asentamiento castreño.
Casona de los Menéndez. L'Aldea
Casa solariega de los Menéndez Argüelles, una de las familias de abolengo de mayor arraigo en el concejo junto a los Álvarez Celleruelo (con los que hacían frente común ante las injerencias del marqués de Camposagrado), que fueron regidores perpetuos y acumularon numerosos cargos (escribanos de número y alferces de la capitanía) y teniendo unos destacables dominios territoriales.
El palacio, de origen barroco, fue objeto de numerosos cambios a lo largo de los años; sus vestigios más antiguos se remontan al siglo XVI y fue ampliado de forma evidente a lo largo de las dos centurias siguientes. En cuanto a la capilla-torre, dedicada a San Francisco,, levantada sobre un pedestal de piedra, se abre en arco de medio punto con dovelas de buena factura y remata en cornisa de piedra de perfil bocelado bajo el que se sitúa el escudo nobiliario (cuyo lema reza: «Por la Ley, por el Rey»). Se declaró Bien de Interés Cultural en 1995.
Iglesia parroquial de El Condao
Identificada en los textos medievales como la iglesia-monasterio de San Esteban de Salices, la iglesia parroquial de El Condao la donó en el año 1158 Doña Urraca, hija de Alfonso VII, al monasterio ovetense de San Vicente. Remozada y ampliada en los siglos XVII y XVIII, tenía un importante retablo barroco de columnas salomónicas que no se conservó a causa del incendio que sufrió en los meses previos al estallido de la Guerra Civil. De aquel incendio se salvaron parte de los libros parroquiales y la imagen de Nuestra Señora del Rosario.
El Condao y el Torrexón
En el centro de El Condao funcionaba a mediados del siglo XIX un alto horno para la fundición de cobre y, en 1884, la sociedad madrileña Romero Díaz y Compañía construía una fundición moderna, con luz eléctrica y comunicada con las minas de Llampaces mediante un cable sin fin de 1.000 metros. Hacia 1900 estas minas ya no se explotaban.
La conocida como Casa de Rosa Elvira o del Jerron, la construyó Luis Álvarez Junco en 1650, pasando después a manos de los Menéndez de L’Aldea. Se reformó en el siglo XVIII y entonces aparecieron las inscripciones bajo los dinteles, debido al uso del edificio como albergue de peregrinos, ya que su propietario era abad de Comillera.
La presencia romana en Laviana queda constatada con el torreón defensivo y de vigilancia de El Condao, cuya construcción data de la época de Augusto. El concejo se encontraba en el eje del itinerario romano que, desde el puerto de Tarna, seguiría el curso del río Nalón. La torre, alzada sobre un peñasco de piedra caliza, se beneficia del estrechamiento que se produce en la zona del Barrigón. Esta torre defensiva se declaró Bien de Interés Cultural en 1994.


