En el corazón de Mieres se levanta el Centro de Experiencias Artísticas Pozo Santa Bárbara, un espacio que va más allá de ser un simple edificio. Es un faro que ilumina la rica historia y diversidad cultural del concejo. Este centro, con sus raíces profundamente enraizadas en la herencia minera de Asturias, se transformó para convertirse en un punto de encuentro vibrante para las artes, la educación y la comunidad. De esta manera, acoge en varias ocasiones conciertos, exposiciones, presentaciones o la «Bocamina», una recuperación gastronómica del espacio minero.
El Pozo Santa Bárbara (PSB) es el primer pozo minero asturiano declarado con la máxima categoría de protección patrimonial, siendo catalogado desde el año 2008 como Bien de Interés Cultural, BIC. Ubicado en La Rebaldana, Turón, en el concejo de Mieres, el PSB fue la primera gran explotación de hulla en la cuenca del Caudal y uno de los mayores pozos mineros de Asturias, y forma parte del destacado patrimonio industrial e histórico de un enclave del territorio asturiano único también en su patrimonio natural y cultural. Este espacio es más que un pozo minero, es el testimonio vivo de la resistencia de una comunidad ante los desafíos cambiantes de su historia.
En septiembre de 2021 comenzaron las mejoras para convertirlo en un centro de referencia de intervenciones artísticas contemporáneas. El 15 de octubre de ese mismo año abrió al público para presentar la luz sólida del artista británico Anthony McCall. A esta intervención le seguirían Voladuras controladas, del artista asturiano Herminio (mayo de 2022) e Inner Light, de la alemana Regine Schumann (marzo de 2023).
Ahora, de la mano del Laboratorio de Electrónica Visual, el centro inaugura la instalación audiovisual Visual Bird Sounds de Andy Thomas. Un proyecto de largo recorrido y fuerte crítica medioambiental en el que el artista australiano presenta sus «formas de vida sonoras». Utilizando un lenguaje visual icónico, esta instalación multipantalla va a mostrar en el PSB engañadoras figuras abstractas hechas a través de la interpretación de algoritmos de motion graphics generativos de grabaciones sonoras y fotografías de aves recogidas en viajes de estudio a hábitats remotos de todo el mundo. Inspirándose en la belleza de la naturaleza, sus extraordinarias composiciones visuales, formadas por intrincadas capas, semejan propiedades físicas como humo, líquido o plantas que están creciendo que reaccionan al sonido.
Detrás del proyecto encontramos una firme declaración por parte de su creador del impacto de la tecnología en el planeta y de cómo los avances de la sociedad están afectando a los ecosistemas naturales. Entre las extensas expediciones que lleva haciendo el artista desde hace más de diez años a varias de las selvas tropicales más antiguas del mundo, esta instalación va a mostrar el resultado de su trabajo de campo en el Amazonas, Finlandia, Australia y Nueva Zelanda. Además, en exclusiva para esta exposición, va a presentar piezas de nueva creación basadas en cantos de aves que habitan el Espacio Protegido de las Cuencas Mineras de Asturias, declarado como Paisaje Protegido y Zona de Especial Conservación.
De esta manera, el canto de los canarios vuelve a la mina. Estos pájaros, que dieron históricamente su vida para salvar a los mineros, regresan al Pozo con esta intervención artística impulsada por la Concejalía de Cultura que dirige Rocío Antela, que por su oficio y raíces familiares conoce bien lo que simbolizaron en las minas los canarios que detectaban el inflamable gas grisú antes de que pudiera producir una tragedia. La instalación transforma la historia en luz envuelta en sonido, homenajeando el canto de las aves.
La impactante exposición está disponible desde el 5 de diciembre hasta el 28 de enero los martes, miércoles, jueves y viernes de 16:00 a 20:30 horas. Los sábados, domingos y festivos cambia el horario y es de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:30 horas. Además, la entrada es gratuita. ¡No pierdas la oportunidad de conocer la mina donde florece la cultura!


