Arantza Margolles (Xixón, 1982) es historiadora por la Universidad de Oviedo y arqueóloga por la Universidad Autónoma de Madrid. Colaboradora habitual de El Comercio, TPA —donde presentó «Historias y Misterios»—, RPA o PlayPresta, donde presenta «Crónicas ocultas».
Un lugar para perderse un fin de semana
Uno en el que nunca pasé un fin de semana, pero no será por falta de ganas: desde que visité Santalla d’Ozcos y quedé fascinada por su belleza, tengo ganas de ir a pasar unos días. Impresionante.
Un lugar para vivir
He vivido en lugares tan distintos como Madrid, Olomouc —en la República Checa—, Uviéu… y, al final, siempre acabo volviendo a Xixón. Supongo que esa es la definición del hogar: el sitio al que nunca te duele regresar. Aunque lo mismo me pasa con casi todos los sitios. ¡Les cojo cariño a casi todos!
Un plato
Dicen que la memoria y las querencias influyen mucho en los gustos culinarios y así es en mi caso. Me quedo con los «fideos» de marisco que hacía mi madre y las croquetas de la abuelita Marisol. Y ya tenemos un menú completo hecho de pedacitos de recuerdos.
Un postre
Los bollitos de la bisabuela Carmen y la tarta de moca de la bisabuela Nora. Bueno, y tampoco le hago ascos a un buen queso Gamonéu.
Una playa para pasar el día
Al lado mismo de Aguilar está la playa de Veneiro —hoy Xilo, que no «Silo», como aparece en los carteles—, que recibe ese nombre de un crimen que conmocionó Muros en 1913.
Un pueblecito que no podemos dejar de ver
Ahí no soy imparcial. Borines, en Piloña, que es el mío… y también uno de los más bonitos que conozco.
Un chigre o zona para tomar unos culinos
Sin duda, el «Tar d’abaxu», en Cimavilla, Xixón. Buena sidra, buen trato y un ambiente auténtico con cocina bien cuidada. Aunque os confieso que yo soy más de cerveza…
Un parque natural para visitar
No solo por la belleza que tiene, sino también por la historia que lleva detrás, el de Picos d’Europa, fundado por Alfonso XIII. Mira, dos veces que sale ese nombre ya, ¡con lo republicana que soy yo!
Una fiesta a la que no faltar
Si es grande, El Carme de Cangas. Pero creo que hay que promocionar también las pequeñitas, que tanto esfuerzo les cuestan a los vecinos de cada sitio para mantener viva la tradición. Y de esas me quedo con el San Roque de Borines, o con una que ojalá vuelva: el Carme de Sanesteban.
Un museo para recomendar
El Arqueológico de Asturias, en Uviéu. Aunque el Archivo Histórico de Asturias es también un museo en sí mismo. ¡Tanta historia detrás de sus paredes!
Un momento de la historia
Del pasado recuerdo alguno que otro, pero hay uno que espero vivir en un futuro no muy lejano: que es la oficialidad de la lengua asturiana.
Un baile para pasarlo bien
Soy arrítmica, patosa y hortera con esto de bailar. Como el deporte, me gusta más verlo de espectadora. Me gusta mucho el Xiringüelu de Naves.
Una palabra en asturiano que te guste
Una de la que me cuesta buscar traducción en castellano: espoxigar.
Una tradición que no puede perderse
¡Estaríamos hablando, desgraciadamente, tantas horas de tradiciones que corren riesgo de perderse! Por eso me parece tan bonita la labor de grupos como Xeifu, que recuperaron la mascarada de los aguilandeiros de San Xuan de Villapañada hace ya unos años. Ojalá más gente así.
Una expresión en asturiano que te guste
Pal que nun quier, tengo yo muncho.


