En la colegiata de San Pedro de Teverga se conservan las momias de dos personajes famosos de la ilustre casa de Miranda.
El más antiguo fue Lope de Miranda y Ponce de León y fue el primer marqués de Valdecarzana. Falleció en Madrid en el año 1688 y su cadáver estuvo depositado en la cripta de los Monjes Bernardos de Madrid, por espacio de cuarenta y dos años, siendo trasladado a la colegiata en 1731. Estuvo primero en una sepultura adosada a la pared de este templo.
Más tarde, comprobada la extraordinaria momificación, se construyó una especie de corredor de hierro y se colocó en aquella altura para evitar la curiosidad de la gente.
La segunda momia es de Pedro Analso de Miranda Ponce de León y Trelles, abad de Teverga y obispo de Teruel. Falleció en Teruel en 1731 y sus restos fueron enterrados en la colegiata de San Pedro en noviembre de 1733. Al cabo de unos años se comprobó, sin saberse las causas, que estaba momificado y su sepulcro atraía la curiosidad de los visitantes. Para evitarlo, se colocó en el mismo corredor de hierro, a notable altura, donde también yacía su padre.
En tiempos recientes, las momias se bajaron del lugar en el que estaban y se colocaron en dos féretros a la izquierda del altar mayor.


