La tradición del maíz convirtió los molinos en una auténtica industria donde se transformaba el grano en harina. Harina que entró con fuerza en las cocinas asturianas, convirtiéndose en un ingrediente fundamental del hogar. Se hacían pan, farrapes y tortos, cocinados en la chapa de las cocinas de leña o dentro de hornos especiales para asar castañas.
La esfoyaza
La esfoyaza era una tarea comunal en la que los vecinos se juntaban para deshojar el maíz. Se convertía en una auténtica fiesta donde no faltaban los cantares, la música de gaitas y panderetas ni la sidra. Una tradición que sigue viva actualmente en muchas zonas rurales de Asturias, donde la fiesta se vive acompañada de productos tradicionales asturianos.
El amaguesto
En la gastronomía propia del otoño, el amaguesto es una de las citas más esperadas. Castañas asadas al fuego, sidra dulce y buena compañía son los ingredientes principales de esta celebración que tiene lugar en los meses de octubre y noviembre. Los más jóvenes disfrutan tiznándose la cara con la ceniza de la hoguera, mientras los más mayores recuerdan otros tiempos al calor de las brasas.
Las jornadas gastronómicas del otoño e invierno
Llega el frío y toca entrar en calor llenando el estómago. La abundancia de productos que tiene Asturias en estos meses la podrás disfrutar en forma de jornadas para los más glotones. Las jornadas de los Pimientos Rellenos de Blimea se celebran desde el año 1970 en el concejo de San Martín del Rey Aurelio, con música en directo, concurso gastronómico y posterior entrega de premios. La Matanza de Amieva y Altu Seya, declarada de Interés Turístico Regional, convirtió platos como la sopa de hígado, el pote de berzas, la borona preñada, las manos de cerdo, las dureces, la lengua estofada o el lomo tostado en verdaderos clásicos del invierno gastronómico asturiano, especialmente en zonas de montaña y aldea.
- Concejo
- Amieva · San Martín del Rey Aurelio
- Sección
- Comer y beber
- Fecha


