El otoño trae consigo varios productos muy importantes para calentarnos y prepararnos para el frío invierno cuando está a punto de llegar. Esos productos que muchas veces los antiguos celtas recogían con esmero a sabiendas de que era la última oportunidad del año para recoger comida. Y es bien conocido que si hay un concejo en Asturias en el que esos productos del otoño son sinónimo de buena calidad y para chuparse los dedos, ese es Nava. Este concejo perteneciente a la Mancomunidad de la Sidra lleva cuidando los productos del otoño desde siempre, e incluso en estos tiempos tan desconcertantes que estamos viviendo, Nava sigue apoyando la producción y recogida de estos productos tan buenos, saludables y, sobre todo, naturales.
Una muestra de ello son las avellanas de Nava, consideradas de alta calidad, y que se exportan a lugares de Europa como Francia, Inglaterra o algunos lugares del este. Y es que en Nava lleva aprovechándose el fruto de la avellana desde tiempos muy antiguos. Este fruto era protagonista de muchos mitos y tradiciones celtas vinculadas con el otoño, sobre todo para las fechas de la noche de Ánimas. Y es que las tribus ástures creían que las almas de los muertos estaban encerradas en ellas, y que al abrirlas, estas se liberaban. Por eso es una comida típica de estas fechas. También se consideraba que tenía cualidades especiales contra las culebras.
De unos siglos para acá, en Nava fue común la figura de las «avellaneras», que vendían avellanas muy ricas a los niños, además de caramelos y otras golosinas. No podemos olvidar que algunos de los dulces más típicos de Asturias usan avellanas de Nava.
Otro fruto muy cuidado en Nava en otoño son las castañas. En un concejo donde el amor por la naturaleza, lo casero y las caserías, los castaños eran muy importantes. No había casería que no tuviese uno o varios castaños cerrados con un muro. Estos solían estar en los lugares más empinados y ruinosos de la casería. Esto demuestra completamente que la castaña lleva siendo desde hace mucho tiempo un elemento fundamental de la dieta campesina de Asturias y más concretamente de Nava.
Asociado al consumo de castañas está siempre el amaguestu, una fiesta muy agradable donde los amigos y las familias se juntan comiendo castañas y sidra del duernu o sidra dulce. ¡Y donde va a saberse más de sidra que en Nava! El concejo sidrero de Asturias por excelencia no dejó nunca atrás estas variedades tan del otoño y que tanto les gustan a los niños. La sidra del duernu es una variedad que debe su nombre al cuenco que la recoge en la majada. Es el zumo de las manzanas extraído al exprimirse en las maseras de los lagares sin tener todavía ningún proceso de fermentación. Por su parte, la sidra dulce sí tiene algún inicio de fermentación, por lo que tiene una pequeña cantidad de alcohol, aunque mantiene una mayor proporción de azúcar.
- Concejo
- Nava
- Sección
- Comer y beber
- Fecha


