Somiedo es uno de esos lugares en los que naturaleza y cultura forman parte del mismo paisaje. El concejo, íntegramente incluido en el Parque Natural de Somiedo, fue el primero de Asturies en recibir esta figura de protección, en 1988, y desde el año 2000 es también Reserva de la Biosfera. Sus cuatro grandes valles, sus montañas, lagos, bosques y brañas construyen un territorio donde todavía resulta fácil reconocer la relación histórica entre las comunidades locales y el medio que las rodea. Entre todas las posibilidades que ofrece, hay tres lugares que permiten acercarse especialmente bien a esa identidad: los Lagos de Saliencia, la braña de La Pornacal y el Ecomuseo de Somiedo, haciendo, de esta manera, un recorrido por tres de los espacios imprescindibles si visitas este concejo asturiano.
Los Lagos de Saliencia
Los Lagos de Saliencia forman uno de los paisajes de montaña más reconocibles de Somiedo y uno de los principales conjuntos lacustres de la Cordillera Cantábrica. El recorrido permite conocer varios lagos de origen glaciar, entre ellos La Cueva, Calabazosa —también conocido como Lago Negro— y Cerveriz, además de la laguna de La Mina. El camino atraviesa un territorio de alta montaña en el que los lagos aparecen rodeados de praderas, cumbres y laderas que conservan las huellas del modelado glaciar. Más allá de la belleza del paisaje, la ruta permite entender la dimensión geográfica de Somiedo: un territorio marcado por grandes desniveles y por una sucesión de valles y montañas que han condicionado históricamente la forma de vida de sus habitantes. La ruta circular por los lagos constituye una de las mejores formas de conocer este espacio, aunque conviene preparar previamente el recorrido y tener en cuenta las condiciones meteorológicas.
La braña de La Pornacal
La Pornacal es probablemente la imagen que mejor representa la arquitectura tradicional de Somiedo. Situada en el valle de Pigüeña y accesible a pie desde Villar de Vildas, esta braña reúne alrededor de una treintena de construcciones con sus característicos teitos, cabañas de piedra cubiertas con escoba que durante generaciones estuvieron vinculadas al aprovechamiento ganadero de la montaña. El conjunto se organiza en varios barrios y conserva una de las mayores concentraciones de teitos de Somiedo, convirtiéndose en un testimonio excepcional de la forma en que las comunidades locales organizaron el pastoreo y el uso estacional de los terrenos altos. Llegar hasta La Pornacal supone, por tanto, mucho más que alcanzar un bonito enclave de montaña: es recorrer un paisaje construido durante siglos por la actividad ganadera y conocer una arquitectura perfectamente adaptada a las condiciones del entorno.
Ecomuseo de Somiedo
El Ecomuseo de Somiedo ofrece una manera diferente de descubrir el concejo, esta vez a través de la vida cotidiana de sus habitantes. El espacio reúne y conserva elementos relacionados con los antiguos oficios, la ganadería, la agricultura y las formas de vida tradicionales de la montaña somedana, mostrando cómo las personas tuvieron que adaptarse durante generaciones a un territorio marcado por el relieve y el clima. La visita ayuda a comprender el significado de muchas de las construcciones y paisajes que aparecen después al recorrer Somiedo, desde las casas tradicionales hasta las brañas y los caminos utilizados para el ganado. Más que un museo convencional, funciona como una ventana a un modo de vida que durante siglos estuvo estrechamente ligado al aprovechamiento de los recursos naturales. Es, por tanto, una buena parada para completar la visita a los Lagos de Saliencia y La Pornacal y descubrir la dimensión humana que existe detrás del paisaje de Somiedo.
