El Camín Real de Carlos V es una ruta histórica de unos 11 kilómetros que une el pintoresco pueblo costero de Tazones con la villa de Villaviciosa, en la Comarca de la Sidra asturiana, siguiendo los pasos que dio el joven Carlos de Habsburgo —el futuro rey Carlos I de España y emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano-Germánico— tras desembarcar en Asturias en 1517.

El episodio que da nombre al camino ocurrió cuando Carlos, que venía desde Flandes para tomar posesión de los reinos de sus abuelos, los Reyes Católicos, llegó por mar al pequeño puerto de Tazones en septiembre de 1517. Allí fue inicialmente confundido por los habitantes con un pirata o invasor, pero pronto se supo quién era y fue acogido con hospitalidad. Desde este punto, acompañado de su séquito, caminó hacia Villaviciosa, donde se alojó varios días en la Casa de los Hevia antes de proseguir su viaje hasta Valladolid, donde juraría como rey en febrero de 1518.

Hoy en día el Camín Real de Carlos V está señalizado como la ruta senderista PR-AS 302 y recorre paisajes variados que combinan historia, naturaleza y cultura: pasa por las tradicionales pumaradas entre manzanos tan características de la sidra asturiana, zonas de bosque, pequeños núcleos rurales como Lliñeru, Samartín del Mar o Bedriñana —cuyo templo prerrománico de San Andrés fue declarado Monumento Nacional— y ofrece vistas amplias sobre la Ría de Villaviciosa, un estuario declarado Reserva Natural Parcial.

Realizar el Camín Real es, además de una caminata de media jornada, una forma de adentrarse en la historia del Principado de Asturias y en el primer contacto documentado de Carlos V con la península tras su llegada desde Europa, un acontecimiento que hoy se rememora cada año con recreaciones históricas en Tazones y Villaviciosa.