La ruta se localiza en el concejo de Nava, en la zona centro-oriental de Asturias, dentro de un entorno caracterizado por el paisaje rural tradicional y la presencia de pequeñas elevaciones de media montaña. El itinerario tiene inicio en Fuensanta, junto al antiguo balneario —actualmente reconvertido en planta embotelladora—, punto fácilmente identificable y con un pequeño aparcamiento habilitado antes del comienzo del sendero. Se trata de un recorrido circular de 8,63 kilómetros, con una duración aproximada de tres horas y dificultad fácil. Aunque no presenta pasos técnicos ni tramos expuestos, incluye una subida continuada en la primera mitad del trayecto que exige un esfuerzo moderado y constante.

Inicio del recorrido

El trazado comienza con el cruce del río Pra, elemento fluvial que articula esta parte del territorio. Tras el puente, el camino gira a la derecha y continúa por una pista que se adentra en un entorno de praderías y pequeñas masas forestales. A los pocos minutos se alcanza una bifurcación señalizada. El ramal izquierdo, en dirección a Los Fornos, conduce de forma más directa hacia las foces. El ramal derecho, que es el que se toma en este itinerario circular, se dirige hacia Tabléu y permite completar el recorrido dejando el tramo más encajonado para el final.

Tramo de ascenso y vistas panorámicas

El camino gana altitud de manera progresiva. La pendiente es constante pero asumible, lo que convierte la ruta en adecuada para senderistas sin experiencia técnica y para familias habituadas a caminar por el monte. A medida que se asciende, el paisaje se abre y ofrece vistas amplias sobre el concejo de Nava y su entorno inmediato. El relieve ondulado, las explotaciones ganaderas y la disposición dispersa de los núcleos rurales permiten identificar con claridad la estructura territorial característica de esta zona de Asturias. El firme alterna entre pista forestal y sendero más estrecho, atravesando áreas de vegetación autóctona compuesta principalmente por castaños, robles y otras especies propias del bosque atlántico.

Mayáu Pastor

Tras la subida principal se alcanza el Mayáu Pastor, una zona de pastos de altura tradicionalmente utilizada para la actividad ganadera. Este enclave constituye el punto más elevado y uno de los espacios más abiertos del recorrido. Desde este lugar se obtienen vistas panorámicas destacadas del concejo de Nava y de las sierras circundantes. Se trata de un área adecuada para realizar una parada antes de iniciar el descenso.

Descanso y paso por las Foces

El descenso se inicia por un camino amplio que progresivamente pierde altitud. En la parte final del recorrido el sendero se encaja en un tramo de foces, donde el curso del agua ha modelado un pequeño desfiladero con paredes rocosas laterales. Este sector aporta mayor variedad paisajística al conjunto de la ruta, combinando el entorno abierto de los pastos con un tramo más estrecho y húmedo asociado al cauce fluvial. Aunque no presenta dificultad técnica, puede resultar resbaladizo en épocas de lluvia. Tras superar las foces, el camino enlaza nuevamente con el tramo inicial, regresando al punto de partida en Fuensanta y completando así el circuito circular.