En el concejo de Teberga, dentro del Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Les Ubiñes-La Mesa, se encuentra una de las rutas de senderismo más atractivas para quienes desean disfrutar de la naturaleza sin afrontar un recorrido de gran dificultad. El itinerario PR-AS 269 conduce hasta la cascada del Xiblu atravesando el Hayedo de Montegrande, considerado uno de los bosques de hayas mejor conservados de Asturies.

La ruta comienza en la Braña de La Puerca, junto a la carretera AS-228. Desde el aparcamiento parte una amplia pista forestal que se adentra en el Hayedo de Montegrande. En los primeros metros existe un pequeño tramo accesible mediante una pasarela de madera, lo que permite que una parte del recorrido pueda ser disfrutada también por personas con movilidad reducida.

El bosque es el gran protagonista durante buena parte del camino. Las hayas centenarias, acompañadas por acebos, serbales y helechos, forman un paisaje de gran valor ecológico. La presencia de líquenes, conocidos popularmente como “barbas de viejo”, es además un indicador de la excelente calidad del aire que caracteriza este entorno natural. Mientras se avanza, el río Fundil o La Verde acompaña el recorrido con el sonido constante del agua.

A lo largo del sendero también se encuentra el desvío hacia la Fuente de los Leprosos, un manantial ligado a la tradición popular, ya que antiguamente acudían hasta él personas que buscaban aliviar diversas enfermedades.

Tras recorrer aproximadamente cuatro kilómetros, el itinerario cambia de aspecto. La pista deja paso a un sendero más estrecho y con mayor pendiente, donde conviene caminar con precaución, especialmente si el terreno está húmedo. En este último tramo aparecen pequeños saltos de agua, como la cascada de Navalín, que anuncian la cercanía del destino final.

El recorrido culmina en la cascada del Xiblu, un impresionante conjunto de tres saltos de agua que alcanza cerca de cien metros de desnivel. Rodeada de paredes cubiertas de musgo y vegetación, constituye uno de los rincones naturales más llamativos del interior de Asturias. Según recoge Turismo Asturias, el nombre de Xiblu hace referencia al sonido silbante que produce el viento al atravesar este estrecho paraje.

La ruta tiene una longitud de 8,4 kilómetros entre ida y vuelta, un desnivel acumulado de 321 metros y una dificultad calificada como fácil. El tiempo estimado para completarla oscila entre tres y cinco horas y puede realizarse durante cualquier época del año, aunque las estaciones más húmedas permiten contemplar la cascada con un mayor caudal.